Pharmadiet Veterinaria: Displasia en perros: cómo detectarla y mitigarla

Displasia en perros: Cómo detectarla y mitigarla

La displasia de cadera y codo en perros es una enfermedad degenerativa, hereditaria pero no congénita (puede manifestarse o no) y que suele aparecer en perros de razas grandes y gigantes.

Este problema articular viene causado por una mala formación de las articulaciones tanto de la cadera como del codo en el perro y suele causar dolor, cojera y problemas de movilidad en los peludos que la presentan.

Detectar la displasia en su fase inicial nos puede ayudar a tomar hábitos que hagan disminuir sus síntomas y nos ayuden a controlar sus signos a lo largo de la vida del perro.

Cómo detectar la displasia en perros

  • Razas con predisposición genética

Antes de todo, cabe recordar que la displasia puede aparecer en todo tipo de perros, siendo más común en los de razas grandes y gigantes. Perros de raza como el Pastor alemán, Rottweiler, San Bernardo, Mastín, Golden retriever, Bulldog inglés… entre otros, son genéticamente más propensos a padecerla.

Es por ello, que ante la posibilidad de ampliar la familia con un perro que pertenezca a alguna raza propensa a desarrollar esta malformación articular, deberemos visitar al veterinario para que pueda realizarle un examen exhaustivo mediante radiografías.

La detección precoz en los casos de displasia de cadera y de codo podrá ayudarte a prevenir y disminuir sus efectos durante la edad adulta del perro. Tu veterinario podrá diagnosticar esta malformación genética a partir de los 5/6 meses de edad.

  • Principales síntomas de la displasia en perros

A medida que nuestro perro se haga adulto, puede empezar a presentar más signos que nos muestren que es posible que sufra esta malformación articular:

  • Inactividad física: Los perros suelen perder las ganas de moverse y es común verlos con problemas al levantarse o al desplazarse.
  • Rigidez en las extremidades: Pueden presentar cierta rigidez en las articulaciones que hace que les cueste doblarlas.
  • Dolor articular en la zona de la cadera y del codo: El perro puede evitar o sobresaltarse en el momento en el que le tocamos la zona afectada a causa del dolor.
  • Cojera: En algunos casos, podemos ver cómo los perros experimentan cojera en sus extremidades.
  • Dificultad de movimiento: En general, los perros con displasia pierden agilidad y podemos ver cómo dejan de realizar movimientos o ejercicios que antes hacían.
  • Problemas al subir escaleras: Los ejercicios de impacto no son recomendables para los perros con displasia, por lo que evitarán subir escaleras.

La presencia de alguno de estos síntomas nos debe poner en alerta y hacer que acudamos de inmediato al veterinario para que pueda realizar un chequeo de la salud articular de nuestro perro.

Cómo ayudar a mitigar la displasia en perros

Existen diferentes factores y hábitos que nos ayudarán a prevenir sus efectos durante el crecimiento de nuestro perro y a reducir los síntomas en su etapa adulta.

  • ¡Cuidado con la alimentación de tu mascota!

Como planteamos en nuestro post sobre problemas articulares en perros, es de suma importancia adaptar la dieta de nuestras mascotas a las necesidades específicas de cada edad.

Si durante su época de cachorro apostamos por una dieta con demasiado aporte energético, podemos acelerar su crecimiento, dando lugar a problemas articulares y potenciando los síntomas de la displasia.

Además, tanto si es aún cachorro como si ya ha pasado a su etapa de adulto, deberemos controlar el peso de nuestro perro para evitar que los problemas articulares se agraven. El sobrepeso y la obesidad son el peor enemigo para la salud articular de nuestras mascotas, sobre todo si presentan displasia de cadera o de codo.

  • Ejercicios para ayudarles a convivir con la displasia

Fisioterapia canina, masajes, movimientos pasivos e incluso hidroterapia (uso del agua como elemento terapéutico) son algunas de las alternativas que nos podrán ayudar a mantener en buen estado las articulaciones de nuestros perros.

Por lo contrario, practicar ejercicio de impacto puede agravar la displasia. En estos casos, sobre todo, no es recomendable realizar saltos u otros movimientos bruscos que puedan dañar las articulaciones de nuestros mejores amigos.

  • Complementa su dieta con suplementos orales

Añadir a su dieta habitual suplementos orales que contribuyan al desarrollo y mantenimiento de articulaciones, tendones y ligamentos puede suponer una gran ayuda para los perros con displasia.

Apostar por suplementos alimenticios de cuidado articular puede ayudarnos a: 

  • Mantener la estructura del cartílago hialino:
    La función principal del cartílago hialino es aportar a las articulaciones la capacidad de amortiguar los movimientos de nuestros perros. Elegir suplementos que contengan colágeno y glucosaminoglicanos (GAGs), nos ayudará a mantener la capacidad de amortiguación y reducir sus efectos negativos sobre la salud articular de nuestros mejores amigos.
  • Mantener una correcta lubricación de las articulaciones:
    Del mismo modo, y gracias a la presencia de hialuronato sódico podemos ayudar a lubricar e hidratar las articulaciones de nuestros perros, evitando así la fricción entre huesos.
  • Proteger frente a los procesos oxidativos y favorecer la correcta funcionalidad de las articulaciones:
    Como consecuencia de los anteriores puntos y junto con el aporte de sustancias naturales, como el gamma Orizanol, que muestran una potente función antioxidante nutricional, el consumo de este tipo de suplementos contribuyen al correcto mantenimiento de tendones y ligamentos.

¡Te animamos a que conozcas nuestra gama de productos de salud articular!  

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