Cálculos renales y perros: Causas y prevención

Los cálculos renales son lo que comúnmente conocemos como “piedras” y están formados por diferentes minerales, los cuales se van acumulando en el organismo (en los riñones, la vejiga y la uretra) de nuestras mascotas.

En la formación de éstos, la alimentación, la hidratación y el pH de la orina tiene un papel fundamental. Esto es debido a que una dieta equilibrada, ayuda a prevenir y evitar los excesos de minerales con tendencia a formar cálculos y una correcta hidratación, será esencial para eliminar estos desechos a través de la orina, evitando que se acumulen en forma de cálculos.

Por ese motivo, es muy importante saber cómo se originan, cómo detectarlos y cómo prevenirlos:

Origen y síntomas

Los cálculos producen una serie de síntomas que nos alertarán de que debemos llevar a nuestro peludo al veterinario. Los síntomas pueden ser: sangrado al orinar, molestias abdominales, dificultad para orinar y hacerlo en pequeñas cantidades durante periodos de tiempo muy cortos.

Si finalmente un profesional veterinario diagnostica que presenta cálculos renales, el tratamiento irá en función del tipo de cálculo que presente nuestra mascota, puesto que existen diferentes tipos y para cada uno de ellos se exige una pauta diferente:

  • Estruvita: estos se forman en una orina alcalina y habitualmente están precedidos de una infección de orina, aunque se pueden disolver mediante una dieta específica.
  • Oxalato cálcico, cistina y sílice: son los minerales más extraños. A diferencia de la estruvita no dependen de una infección urinaria previa. La cistina, sí se puede disolver con dieta y medicación, pero los de oxalato y sílice no.
  • Ácido úrico: Se encuentran en una orina ácida y se asocian a alteraciones hereditarias del metabolismo, aunque los cristales se pueden disolver con una dieta y medicación específica. Este tipo es frecuente en los Dálmatas.

Una vez que se haya logrado que este cálculo se deshaga o que nuestra mascota lo logre expulsar, deberíamos seguir una serie de rutinas diarias y precauciones para evitar su aparición de nuevo.

Prevención

La prevención puede empezar desde casa, aplicando unos buenos hábitos. Eso sí, ¡siempre bajo la supervisión de un profesional!:

  • Ofrecer una dieta adaptada a las necesidades de nuestra mascota. Una alimentación con niveles bajos de calcio y magnesio puede favorecer la disminución de aparición de cálculos. Es importante también que nuestra mascota disponga cada día de agua limpia, de esta forma podrá ayudar a expulsar de manera más eficiente los minerales que causan la formación de dichos cálculos renales.
  • Confiar en los beneficios de las vitaminas B6 y B12, ya que ayudan a normalizar ciertas carencias vitamínicas. Así como ácidos grasos Omega-3 que ayudarán al correcto funcionamiento del riñón.
  • Realizar ejercicio físico. Es muy importante mantenerlos activos y en buena forma. Realizando paseos de forma rutinaria ayudará a que su sistema se ponga en marcha, así como sus riñones.

No debemos olvidar nunca que las revisiones anuales con nuestro profesional veterinario son esenciales para poder detectar con antelación posibles formaciones de cálculos renales y por lo tanto poder anticipar las complicaciones. Los riñones, son órganos esenciales para el buen funcionamiento del organismo en nuestro peludo y merecen ser cuidados como tal.

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